lunes, 7 de julio de 2014

¿Vamos a seguir pensando en pequeño?

A la pregunta "¿Deseaba usted que Costa Rica ganase el Mundial?", el 99,99% -siempre hay algún resentido- de los costarricenses contestarían que sí. Parece de sentido común. Más aún después de estas semanas de pasión y orgullo nacional que con tanta alegría hemos vivido. Era un sueño que se dejaba acariciar con la punta de los dedos.

Ahora bien, ¿qué contestarían esos mismos costarricenses si les preguntásemos otras cuestiones más importantes y que también podríamos denominar de "sentido común"?. Por ejemplo: ¿Quiere usted que Costa Rica cuente con un sistema de transporte público eficaz y eficiente?. ¿Quiere usted una mejor infraestructura vial, portuaria, de ferrocarriles?. ¿Quiere usted una energía (luz y gasolina) más barata?. Por extraño que nos pueda parecer aquí los porcentajes de respuestas afirmativas variarían. Y lo que es peor, es muy probable que la respuesta a cualquiera de esos interrogantes fuese acompañada de otra serie de preguntas o respuestas del tipo "Sí, pero...".

A lo largo de estas semanas hemos escuchado innumerables ocasiones la retahíla del "país pequeño". "Somos un país pequeño que casi no invierte en deporte", "somos un país chiquitico luchando contra el mundo", "somos sólo cuatro millones pero vamos a derrotar a las grandes potencias", etc. Pero la realidad es que cuando se enfrentan once hombres contra otros once en el terreno de juego, ahí no hay población que los respalde, no hay presupuestos, ni primero, ni segundo, ni tercer mundo. ¿Acaso no había más aficionados ticos que holandeses en las gradas el sábado?.

Un dato para la reflexión. Sólo ocho naciones han logrado ganar la Copa Mundial de Fútbol y uno de ellos es Uruguay, que tiene un millón menos de habitantes que Costa Rica. Por si no lo sabían. Rusia, por ejemplo, con sus 140 millones de habitantes nunca lo ha logrado. Ni siquiera en los tiempos de URSS.

Por tanto, queridos amigos, pongamos las cosas en su sitio. El extraordinario papel de La Sele en el Mundial es digno de alabar, no por el tamaño de nuestro país, sino por la capacidad de un grupo de deportistas y su director técnico para doblegar a rivales en teoría superiores en lo que a fútbol se refiere.

Ahora bien, si estos entregados guerreros han sido capaces de unir a un país entero por un sueño, ¿qué nos hace seguir en el letargo del subdesarrollo?. ¿Será que no tenemos un sueño común?. ¿Será que los intereses particulares están por encima de los de todo un pueblo?. ¿Será que ese subdesarrollo lastra nuestras mentes y con ello la capacidad de salir adelante?. ¿O será que únicamente pensamos en pequeño?.

Queridos amigos, la tremenda lección que tenemos que aprender de lo acontecido estas últimas semanas, no es otra que la que nos ha dado el colombiano Jorge Luis Pinto: "todo se puede hacer" con confianza y coraje. A lo que yo añadiría: con ideas claras y disciplina para ejecutarlas ¡PODEMOS!. Por eso, con mucho cariño y respeto, yo los reto a todos ustedes que llegaron hasta esta última línea: ¿Vamos a seguir pensando en pequeño?.

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